Cómo pillar a tu acosador con estas técnicas sencillas de espionaje

Con este artículo 100 % práctico, queremos ayudarte a pillar a tu acosador con técnicas sencillas. Si sufres algún tipo de acoso, merece la pena que inviertas un poco de tu tiempo y lo leas con atención. 



Conoce la mente de un acosador 

Psicólogos de todos los rincones del mundo han invertido miles de horas en conocer cuál es el perfil de un acosador. Lo primero que hay que tener en cuenta para pillar a tu acosador es que no siempre utilizan el mismo grado de persecución y que puede que no se fijen en una sola víctima. 

No tiene por qué tener siempre un objetivo sexual, sino que se basan en el control, el dominio, la humillación y el sometimiento de su/s víctima/s para despreciarla posteriormente y conseguir una sensación de alivio al haber llenado su vacío. 

Cuando empieza su “juego“, su objetivo principal es el de intentar seducirte mediante distintas técnicas. Lo primero que necesitan hacer es recopilar información sobre dónde vives y cuál es tu rutina. Aunque este proceso mental es complejo, lo cumplen para conseguir la conquista de su objetivo. 

Están consideradas como personas inmaduras, impulsivas e inestables, motivo por el que les es imposible canalizar su apetito sexual. 



Estrategias de los acosadores para acosar

Debes tener en cuenta para pillar a tu acosador que estos utilizan todo tipo de estrategias, en las que puede que las hagan de forma consciente o inconsciente. En general, se pueden clasificar de dos formas principales: 

  • Pacientes: Son capaces de esperar años para ver cumplido su objetivo. Durante este tiempo, se dedican a estudiar a su víctima o simplemente a mirarla durante horas. 
  • Impulsivos: A corto plazo son los más peligrosos, no dudan en golpear a su víctima cuando tienen opción. Sienten placer con el simple hecho de incomodar. 

¿Por qué acosan? Debido a que tienen la autoestima extremadamente baja y quieren compensarla mediante las sensaciones de poder y control para sentirse completos. El problema es que, cuando cumplen su objetivo, esta sensación solo les dura una cantidad determinada de tiempo, necesitando volver a hacer lo mismo de nuevo. 

Se ha demostrado que esta actitud puede estar derivada de otro tipo de patologías, como la esquizofrenia, bipolaridad o paranoia. 



Identifica los lugares en los que te pueden acosar 

Por desgracia, existen una gran cantidad de lugares en los que puedes ser o sentirte acosado. El simple hecho de sentarte delante de la pantalla de tu ordenador y hablar con tus amigos puede crear esta oportunidad, por lo que hay que tener cuidado con cualquier movimiento y analizar bien toda situación si quieres pillar a tu acosador. 

La evolución de las tecnologías ha hecho que los acosadores cuenten con un escaparate a nivel mundial donde indagar sobre los perfiles de sus posibles víctimas. Sin embargo, tu zona de confort más cercana también puede verse perjudicada sin darte cuenta. 



Haz un listado de los lugares más comunes que frecuentas 

Ya sea tu lugar de trabajo, tu propio hogar, el parque donde llevas a tus hijos a jugar o el restaurante al que acudes con tu pareja todos los domingos, debes de tener cuidado y de fijarte si te encuentras en más de una ocasión con la misma persona. 

Cómo pillar a tu acosador

Si este es el caso, sigue haciendo tu vida normal, pero vigilando por si vuelve a aparecer, si lo hace, habla con alguien sobre el tema y pide alguna recomendación. Lo que no debes hacer es volverte loco pensando que una persona te está vigilando porque hayas coincidido dos veces con ella, es posible que se trate únicamente de una coincidencia. 

Si te sientes observado o notas que algo no va bien, haz un listado donde estén apuntados los lugares más frecuentes, como: el camino de casa al colegio para recoger a tu hijo de la escuela, el parque de al lado de casa, la casa de esos amigos con los que quedas a menudo, las discotecas que te gustan, etc. En resumen, todo lo que suelas hacer frecuentemente que pueda considerarse como una rutina. 

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Haz otro listado de tus lugares más íntimos y personales 

Ahora que ya tienes un listado de tus lugares más frecuentes, no pienses que está todo el trabajo hecho, solo acabas de empezar para pillar a tu acosador. Tu siguiente paso es el de hacer una lista nueva, pero esta vez con lugares más íntimos y personales

En esta lista puedes incluir tu propio hogar, las zonas a las que vas con tu pareja (restaurantes, hoteles, parques…), la casa de tus familiares e incluso dónde pasas noche buena o noche vieja. Como hemos recomendado en el apartado anterior, vigila siempre y sospecha de aquella persona a la que siempre ves o que parece acompañarte a casa sin tú darte cuenta. 



Conoce la rutina de tu acosador 

Al igual que tú tienes una rutina, tu acosador también la tendrá fuera de su horario laboral. Ten en cuenta que esta persona seguramente te haya estudiado y sepa qué lugares frecuentas cada día y en qué rango horario. Para ser sinceros, tu rutina también es ahora la suya

La única diferencia con esta rutina, es su horario laboral, por eso es importante que lo conozcas, para saber en qué rango horario tienes más libertad para actuar, demostrar los hechos o simplemente sentirte más seguro. 

Una buena forma de saber si estás siendo acosado y/o vigilado, es, por ejemplo, acudir al parque al que siempre sacas a pasear a tu perro todos los días, pero un poco más tarde. Cuando entres en ese lugar, deberías poder ver a esa persona sentada, impaciente, intranquila, mirando para todos los sitios hasta que te encuentre. Cuando te vea, intentará disimular que te está mirando. 



¿Sabes su horario laboral? Conócelo para saber cuándo puede ir a acosarte 

Hoy en día, con las redes sociales, se puede conocer mucho sobre una persona: de dónde es, qué aficiones tiene, qué es lo que le gusta, en qué invierte su tiempo libre, dónde trabaja, si tiene algún tipo de relación, etc. 

Para pillar a tu acosador y poder identificarlo, únicamente hace falta un dato básico, el nombre. Si no sabes con certeza si estás siendo o no acosado, puedes preguntarle a alguien este dato cuando coincidáis en algún punto para no levantar sospechas. 

Siempre podrás hacer una investigación exhaustiva en las redes sociales para averiguar este dato. Seguramente ahí encuentres dónde está trabajando y conocer su horario laboral será más fácil que nunca. 

Cuando esté fuera de ese horario, es cuando más precavido debes estar. Al igual que hemos indicado anteriormente, no salgas del estado de alerta hasta que estés convencido de si estás siendo acosado, será entonces cuando haya que recopilar pruebas para demostrarlo (de esto, hablaremos más adelante). 



Identifica el tipo de acoso que sufres: ¿Sexual, laboral, psicológico? ¿Es físico o digital y por internet? 

Un acosador utiliza todos los medios que estén a su alcance para obtener la información y los resultados que espera. No siempre tiene que ser físicamente, también puede ser a través de llamadas telefónicas, mediante el uso de redes sociales o con mensajes de texto. 

En todos los tipos existe el mismo patrón: el acosador intenta hacer contacto con su víctima de una forma u otra. Por este motivo busca información sobre los lugares que más frecuenta, para estar cerca de ella, aunque también puede acercarse a sus seres queridos y/o conocidos. 



Tipos de acoso más frecuentes

  • Stalking: Este tipo de acoso se define como un acechamiento continuo y repetido por parte del acosador, llegando a provocar angustia y temor a la víctima hasta que decide cambiar sus rutinas para no encontrarse con él. Es normal que se realice mediante vigilancia, intentos continuados de contacto y de atentado contra la libertad de una persona. 
  • Acoso laboral (Mobbing): Cuando el acoso tiene lugar dentro del lugar de trabajo. No hace falta que se realice por parte de compañeros, a veces también son los jefes los que lo llevan a cabo mediante hostilidades, que llevan a replantearse a la víctima su continuidad en ese puesto de trabajo. 
  • Acoso sexual: Se utiliza una actitud hostil, humillante e intimidadora para conseguir favores sexuales de forma habitual a cambio de no revelar datos (información, fotografías, vídeos…) sobre la víctima. 
  • Acoso escolar (Bullying): Cuando un alumno o un grupo de ellos intimidan repetidamente a un individuo. Para ello, llegan a pegarle, insultarle o aislarle del resto de compañeros, quedándose la víctima sola y desprotegida, creando una sensación de vacío. 
  • Grooming: Este delito consiste en el acoso, por parte de una persona mayor, a otra menor de edad, con el objetivo de conseguir relaciones sexuales u otro tipo de material para su difusión. 
  • CyberBullying: Se utilizan las tecnologías (redes sociales, correo electrónico…) para acosar a la víctima y conseguir lo que se quiere de ella. 


¿Cuáles son las mejores pruebas que puedes recopilar para tu caso? 

Cualquier situación de acoso puede ser remediada, ya sea mediante la intervención de terceras personas para calmar la situación, mediante una investigación para esclarecer lo sucedido o mediante la utilización de la tecnología para recopilar pruebas que puedan ser utilizadas en un juicio. 

Como saber quien te acosa

Aunque puede parecerte que cualquier uso de la tecnología puede ser eficaz para pillar a tu acosador, lo cierto es que algunos métodos funcionan mejor que otros a la hora de demostrar las pruebas, como los que te mostramos a continuación. 



Para maltratos sexuales, laborales o físicos, las pruebas de video o de audio 

Las pruebas de video son la mejor opción para este tipo de acoso, no solo porque se pueda grabar la identidad del acosador, sino porque serás capaz de registrar en un dispositivo las acciones que realiza para incomodarte y/o acecharte. 

Si eres capaz de grabarlo, aunque sea con la cámara del móvil mientras te persigue rumbo a tu casa, cómo está a una determinada distancia de ti en el parque o cómo, “por casualidad“, acude a los mismos sitios que tú, será una prueba de peso que hará sospechar a las autoridades de que estás siendo acosado de alguna forma. 

Sin embargo, no basta únicamente con grabarlo en estos sitios, tienes que echarle valor y grabarle cuando te está persiguiendo, cuando intenta tener algún tipo de contacto contigo o cuando quiere involucrarse en tu vida personal para sacar algún tipo de partido de ello. 

A día de hoy, cualquier persona puede acceder a dispositivos de grabación muy pequeños que nadie sabrá que están ahí, pudiendo obtener los resultados que necesitas. 



Para maltratos psicológicos, pruebas de audio 

Los maltratos psicológicos se diferencian de otros porque no existe el contacto físico, en su lugar, se centran en hacer sentir mal a la víctima, hacerle creer que no vale nada y hundirla en lo más profundo de su ser. 

Por esta razón, las pruebas de audio son las más valiosas en este tipo de acoso. En el mercado actual se pueden encontrar dispositivos que nadie sabrá que llevas puesto y que son casi imposibles de detectar a simple vista. 

Mediante la grabación de audio podrás demostrar que esa persona te trata de forma inadecuada, se ríe de ti, intenta hacerte sentir mal o quiere humillarte delante de otras personas. 



Para maltratos digitales, pruebas telefónicas, de WhatsApp y similares 

Al igual que puedes utilizar la tecnología para conseguir este tipo de pruebas, también debes vigilar que tu dispositivo no tenga ningún software que mande información a otra persona. Es difícil que, si no conoces al acosador esto pueda ser así, aunque a veces el enemigo está más cerca de lo que se piensa. 

El medio de comunicación más utilizado en la actualidad es WhatsApp, por lo que no es de extrañar que los acosadores se centren en él para saber de qué hablas con tu pareja, amigos y/o familiares. Ten en cuenta esto si quieres pillar a tu acosador.

Conseguir pruebas para este tipo de maltratos es bastante sencillo, lo único que debes hacer es no borrar ningún mensaje, correo o caché de tu ordenador ni cerrar las cuentas de las redes sociales que más utilices. 

Si haces esto, la policía informática será la encargada de recopilar toda la información necesaria para presentar ante un juicio y para que el acosador explique sus actos de ciberbullying ante la justicia. 



¿Dónde debes colocar los productos que recopilan pruebas? Consejos prácticos 

Los productos que recopilan pruebas no pueden ser colocados a la ligera en cualquier sitio, tu objetivo es poder denunciar los hechos a la policía y cazar al acosador, no que este huya durante un tiempo o que se vea obligado a actuar rápidamente. 

Un claro ejemplo para cámaras espía es utilizar productos que puedan ser camuflados, como en un reloj espía. Al pasar al lado de tu acosador podrás obtener imágenes sobre cómo reacciona al estar cerca de ti e incluso si te dirige la palabra, lo importante es que mantengas la calma en todo momento. 



Micrófonos espía para recoger pruebas

Esto mismo ocurre con los micrófonos espía, aunque en este caso, si no hay interacción por parte del acosador, es posible que tarde más tiempo del que pienses en llevarse a cabo. Lo que importa es que esté activo cuando todo suceda. 

En este caso, si es en la oficina de trabajo e incluso en tu hogar, puedes optar por instalarlo en un detector de humos, en un enchufe o en una regleta. Nadie se imagina que va a haber un dispositivo de estas características en uno de estos productos, por lo que podrás recopilar la información que necesitas y poder poner fin a esta dura etapa de tu vida sabiendo que el acosador se enfrentará en poco tiempo a la justicia. 

El límite es tu imaginación y, en el caso de que los hechos ocurran en tu hogar, nadie mejor que tú conoce el espacio, permitiéndote conseguir pruebas de peso y conseguir tu objetivo, que el acosador deje de estar ahí para dificultarte tu vida diaria. 



Mejores productos para pillar a tu acosador 

Como hemos comentado, se pueden encontrar muchos tipos de productos para pillar a tu acosador, lo que importa es que tengan una buena calidad y que sean difíciles de detectar al llevarlos contigo. 

Las cámaras espía funcionan a la perfección para mobbing, bullying o acosos sexuales, debido a su reducido tamaño y a la posibilidad de sacar una buena imagen allá donde estén. Un ejemplo es las gafas espía, que grabarán todo lo que ves y pillarán a tu acosador in fraganti. 

Por otro lado están los micrófonos espía, una de las mejores opciones para acosos psicológicos gracias a su buena calidad para captar el sonido que hay en ese momento, como la voz del acosador. Estos micrófonos se pueden camuflar en objetos cotidianos en los que nadie repararía, como en un llavero o en un paraguas

Con todos estos consejos deberías de ser capaz de cazar a tu acosador sin importar el tipo de maltrato que esté realizando. Eso sí, si no te atreves a realizarlo, tienes miedo o el acoso está en una fase muy avanzada, es importante acudir a las autoridades lo antes posible para que te ayuden.

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