

¿Sospechas que tu coche está intervenido? Barrido electrónico integral TSCM del vehículo para detectar cámaras, micrófonos, grabadoras y localizadores ocultos, activos o apagados, realizado por un despacho de abogados especializado, con dictamen jurídico incluido. Si aparece un dispositivo, el letrado te asesora en el momento. Sin coste de desplazamiento en Madrid y capitales de provincia de Galicia.
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Devolución 14 Días: Compra sin compromisoUn vehículo es el lugar ideal para vigilar a alguien: es un espacio cerrado donde se mantienen conversaciones privadas, se hacen llamadas y se acude a sitios que no siempre se quieren compartir. Un micrófono oculto en el plafón, una grabadora bajo el asiento o una cámara en el salpicadero caben en cualquier cavidad y pueden funcionar durante semanas. El barrido electrónico integral TSCM examina el vehículo frente a todas esas amenazas, no solo frente a los localizadores GPS.
Este servicio incluye la inspección radioeléctrica, térmica, óptica y física del vehículo, en reposo y en movimiento, la explicación de los resultados y un dictamen jurídico que valora lo encontrado y te recomienda cómo actuar jurídicamente.
La inspección y el dictamen los realiza un despacho de abogados especializado en contramedidas electrónicas. El encargo se formaliza directamente con el despacho, que presupuesta y factura el servicio, de modo que toda la información sobre tu caso queda amparada por el secreto profesional del abogado desde el primer contacto. ESPIAMOS® te pone en contacto con el despacho; no percibe comisión alguna por ello.
Para solicitar el barrido, contacta con el despacho a través de su web o pídenos sus datos de contacto por teléfono o WhatsApp.
Un barrido de vehículo obliga a hablar de tu vida: a dónde vas, con quién, qué se dice dentro del coche y de quién sospechas. Si aparece un dispositivo, además, sabrás quién ha querido saberlo, y con frecuencia esa persona es tu pareja, un socio, un familiar o tu propia empresa. Un técnico solo puede prometerte discreción. Un abogado en ejercicio está sujeto al secreto profesional por ley y por su estatuto colegial: no puede revelar lo que le confías ni lo que descubre por razón del encargo, no puede ser obligado a declarar sobre ello, y ese deber se mantiene después de terminado el servicio.
Esto tiene una consecuencia práctica que conviene entender antes de contratar: el resultado del barrido es tuyo, y solo tú decides qué hacer con él. Puedes denunciar, puedes usarlo en un procedimiento civil o de familia, o puedes simplemente saberlo y no hacer nada de momento. La consulta, la inspección, las fotografías y el dictamen no se comunican a ESPIAMOS® ni a nadie, y el hallazgo no se convierte en denuncia si tú no lo decides.
La detección de localizadores GPS responde a una pregunta concreta: si alguien conoce tus desplazamientos. El barrido integral responde a otra más amplia: si alguien puede estar escuchando o viendo lo que ocurre dentro del vehículo. Añade la búsqueda de micrófonos, grabadoras y cámaras, que exige técnicas distintas —detección óptica de lentes, localización de componentes electrónicos apagados, inspección endoscópica de cavidades— y más tiempo de inspección.
Si la sospecha es solo de seguimiento, la detección de GPS basta. Si lo que te preocupa es que se conozcan tus conversaciones, o si el vehículo se usa para reuniones y llamadas confidenciales, el barrido integral es el servicio adecuado.
Si aparece un dispositivo, el hallazgo técnico es solo el principio. Quién lo instaló, si era lícito hacerlo, qué vías de actuación existen (civil y/o penal) y cómo preservar la prueba para que no se cuestione después son cuestiones jurídicas. Y en el caso de micrófonos y cámaras la calificación suele ser más grave que en el de un localizador, porque afecta directamente al secreto de las comunicaciones y a la intimidad.
El dictamen jurídico responde a esas preguntas a partir de la inspección realizada, y está redactado por el mismo abogado que la ha dirigido. Es el documento con el que acudir a una denuncia, a un procedimiento de familia o a un conflicto laboral o societario.
Es la diferencia entre contratar a un técnico y contratar a un abogado en ejercicio. Si se localiza un micrófono, una cámara, una grabadora o un localizador, el abogado te asesora en el momento, sobre el propio vehículo, de lo que se ha encontrado y de las opciones que tienes, y la estrategia se decide allí mismo, contigo.
Si decides denunciar, el propio letrado puede avisar directamente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tu nombre para que se hagan cargo del dispositivo desde ese instante. Así la cadena de custodia se inicia con el abogado presente desde el primer minuto, lo que reduce el riesgo de que la prueba se cuestione después. También evita que tengas que enfrentarte solo a una situación desconocida: no eres tú quien tiene que explicar a la policía qué ha aparecido y por qué, sino tu abogado.
Lo que no conviene hacer, con o sin abogado, es retirar el dispositivo, manipularlo o confrontar a quien sospechas. Es la reacción natural y es la que destruye la prueba y las huellas que pueda conservar.
En Madrid y en las capitales de provincia de Galicia, sin coste de desplazamiento, preferiblemente en taller, donde es posible acceder a los bajos del vehículo y a las cavidades interiores. En otras provincias también es posible; el desplazamiento se presupuesta aparte.
Entre tres y cuatro horas para un turismo, según el tamaño del vehículo, su equipamiento y el nivel de análisis necesario. Incluye una fase de monitorización prolongada y pruebas en movimiento.
El barrido integral de un vehículo parte de 1.250 € IVA incluido; el despacho te enviará presupuesto cerrado tras la consulta inicial, y es el despacho quien factura. Consulta las condiciones para dos o más vehículos y para flotas.
Todo el proceso se realiza exclusivamente con el despacho de abogados. El presupuesto, la hoja de encargo, la política de privacidad y la factura son del despacho.
Solo cuando es necesario para acceder a una cavidad sospechosa, y siempre con tu autorización expresa previa. El abogado te informa antes de cualquier manipulación y la documenta.
Un dispositivo apagado o sin batería no puede localizarse por radiofrecuencia. Por eso el barrido integral combina detección óptica de lentes, localización de componentes electrónicos e inspección física y endoscópica, que permiten encontrar micrófonos, grabadoras y cámaras que no emiten.
Sí. Al terminar, el abogado te explica lo observado y, si se ha localizado algo, cómo proceder. El dictamen jurídico lo recibirás por escrito en los días siguientes, en PDF firmado por el letrado.
Instalar un micrófono o una cámara para captar conversaciones o imágenes de otra persona sin su consentimiento se sitúa en el terreno del delito contra la intimidad. Pero la calificación depende de quién lo instaló, en qué vehículo, con qué finalidad y qué se ha captado; por eso la valoración del hallazgo es jurídica y corresponde al despacho.
Sí. La metodología se adapta al tipo de vehículo: cabina, chasis y zona de carga en camiones; cavidades y cuadro de mandos en motocicletas. Para flotas, el despacho presupuesta inspecciones periódicas o auditorías completas.
Sí, ESPIAMOS® distribuye los equipos de barrido electrónico y ofrece formación para operarlos. Esto te permitirá hacer inspecciones rutinarias. Para un caso puntual, el barrido profesional con dictamen jurídico es la opción adecuada.
No. El barrido se centra en el vehículo. Si la sospecha alcanza al teléfono, el despacho ofrece un servicio específico de detección de software espía en móviles, que puede combinarse con el barrido del vehículo en un mismo encargo, ya que con frecuencia ambos medios de vigilancia conviven.