¿Se puede grabar imágenes en la calle?

Hoy en día todos llevamos un smartphone en el bolsillo y una de las peculiaridades de estos dispositivos es que nos permiten hacer fotos y grabar vídeos en cualquier momento. Pero, ¿se puede grabar en la calle? ¿Es legal?

En la actualidad no nos extraña nada ver a alguien grabando con su teléfono cualquier cosa en la calle: un incendio, alguien que se ha caído, a un carterista mientras comete sus delitos, un espectáculo callejero, un escaparate…

Estas conductas son tan habituales que las asumimos como totalmente normales y legales. Sin embargo, debemos tener cuidado, grabar imágenes en una vía pública y compartirlas después en nuestras redes sociales no es tan legal como nos creemos y nos puede acabar metiendo en problemas.



Colisión con el derecho a la intimidad

El derecho a la intimidad es un derecho fundamental del que disfruta todo el mundo, por lo que cuenta con una especial protección.

Se puede entender que si grabamos a alguien estamos atentando directamente contra su intimidad, de ahí que el Código Penal haya tipificado esta conducta. Su artículo 197.1 sanciona esta conducta:


“El que, para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos personales, intercepte sus telecomunicaciones o utilice artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción del sonido o de la imagen, o de cualquier otra señal de comunicación, será castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses”

Esto implica que grabar la imagen de alguien en la vía pública sin su consentimiento y además difundirla después a través de las redes sociales puede llegar a ser un acto criminal si se estima que afecta directamente a la intimidad de una persona.

Sin embargo, también existen excepciones en virtud de las cuales cualquiera puede grabar y difundir las imágenes captadas en vía pública aunque no tenga consentimiento del afectado.



Casos en los que se puede grabar en vía pública y difundir la imagen

Son aquellos en los que prima el derecho a la información sobre el resto, solo se da en dos supuestos:

  • Imagen de una persona pública en un lugar público.
  • Existencia de un interés informativo, siendo la imagen accesoria.


Casos en los que no se puede grabar en la calle ni dar difusión a la imagen

Son los supuestos en los que el derecho a la intimidad prima sobre todo lo demás:

  • Cuando la finalidad es reproducir la vida íntima de una persona.
  • Si se busca descubrir detalles personales.
  • Se hace con fines publicitarios o comerciales.

Si se ha captado la imagen con cualquiera de estas finalidades y se desea darle difusión, es totalmente necesario contar con el consentimiento expreso de las personas que salgan en la grabación.



¿Se puede grabar en la calle con una cámara de videovigilancia?

Son muchas las personas que a fin de mejorar su seguridad instalan cámaras de vigilancia en la fachada de su casa para evitar los robos o, al menos, tener imágenes de los ladrones.

Ahora bien, aunque esa cámara esté instalada en una zona privada, hay que asegurarse de que en ningún momento capta imágenes de vías y espacios públicos.

El artículo 42 de la Ley de Seguridad Privada establece que: “No se podrán utilizar cámaras o videocámaras con fines de seguridad privada para tomar imágenes y sonidos de vías y espacios públicos o de acceso público salvo en los supuestos y en los términos y condiciones previstos en su normativa específica, previa autorización administrativa por el órgano competente en cada caso”.

La propia Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha aclarado en su Resolución R/00818/2012, de 18 de mayo, que: “el tratamiento de imágenes en lugares públicos sólo puede ser realizado, salvo que concurra autorización gubernativa, por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad”.

Es decir, que en ningún caso una cámara de videovigilancia privada instalada en una vivienda o en una empresa puede captar imágenes de la vía pública.



Grabar imágenes sin consentimiento en la calle con una cámara para coche

Muchos usuarios de coches, motos y bicis se han decidido a instalar una cámara en su vehículo para tener una prueba en caso de que se produzca un accidente.

En estos casos la grabación se podría utilizar como medio de prueba para denunciar una infracción. Se entiende que, a priori, es una grabación que se hace con fines particulares pero que, por accidente, acaba convirtiéndose en un medio de prueba.

Grabar en la calle con una cámara para coche

Sobre lo que no existe acuerdo es sobre si es legal o no compartir en redes sociales la imagen de un conductor infractor pixelando todos aquellos datos que puedan contribuir a su identificación (matrícula, imagen, etc).

La AEPD no se ha pronunciado todavía sobre esto, pero la lógica aconseja no compartir públicamente este tipo de imágenes. Si se ha grabado una infracción, lo normal es acudir con ese vídeo directamente a la Policía para que se tomen medidas y se persiga al infractor. Publicar el vídeo en redes sociales al final no conduce a nada.



¿Las grabaciones con cámara espía son legales en España?

Antes de entrar de lleno en materia conviene hacer un repaso sobre la norma general. A priori la grabación en espacios públicos debe estar debidamente señalizada, y esto choca frontalmente con el sentido de una cámara espía.

Estamos haciendo referencia a dispositivos que intentan pasar lo más desapercibidos posible. Podrían estar instalados en una papelera, en la puerta de un portal, en el escaparate de una tienda?

La intención de este tipo de cámaras es poder captar imágenes sin que las personas sepan que las están grabando.

Ahora bien, la legislación española exige que cuando se instalen cámaras de grabación se avise de ello. De modo que cualquier persona pueda ser consciente de que en ese momento su imagen está quedando recogida por un dispositivo de seguridad.

Por otro lado, la normativa en materia de seguridad ciudadana nos dice que el uso de cámaras de vigilancia en vías públicas solo puede ser llevado a cabo por los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.



¿Cuándo puedo grabar imágenes de video en la calle con una cámara espía?

Si su uso está tan limitado legalmente es posible que te estés preguntando para qué sirve realmente una cámara espía.

Pues bien, en la mayoría de los casos estos dispositivos están pensados para su uso dentro del ámbito privado y se recurre a ellos cuando no existe otra manera de obtener pruebas de que se está cometiendo un delito.

Recientemente hemos visto en las noticias cómo el uso de grabadoras y cámaras espía han servido para demostrar el acoso laboral, el bullying o los malos tratos en una residencias de ancianos

En estos casos se ha captado la imagen o la voz de trabajadores de los centros que no habían sido informados, lógicamente, sobre la grabación. A pesar de ello, se entiende que la protección de la víctima debe pesar más que el derecho a la intimidad.

Y si le sumamos que en estos casos es especialmente complicado obtener pruebas, no es de extrañar que los juzgados admitan estas grabaciones como un medio de prueba válido.

Se aplican aquí los tres criterios establecidos por el Tribunal Supremo. Idoneidad, por ser el uso de la cámara espía una medida susceptible para conseguir el objetivo propuesto (captar la imagen del delito). Necesidad, al no existir otras formas más moderadas para conseguir el objetivo. Proporcionalidad, que de la prueba se deriven más ventajas que perjuicios sobre los derechos que puedan estar en conflicto.

Como ves, bien utilizada, una cámara oculta y sus resoluciones puede llegar a ser de mucha utilidad, siempre y cuando se persiga una finalidad legítima.



Protección de la intimidad Vs derecho a la información

La razón por la que el uso de cámaras en espacios públicos está tan limitada es porque las grabaciones pueden afectar de forma directa a la intimidad de las personas.

El derecho a la intimidad está recogido como un derecho fundamental en nuestra Constitución. Esto implica que goza de una especial protección.

Las imágenes captadas de una persona, aunque ella no sea consciente de la grabación, se convierten en datos personales. Dichos archivos quedan sometidos a la legislación sobre protección de datos, que en los últimos años se ha perfeccionado y endurecido.

Quienes salen en una grabación deben conocer los datos sobre el fichero en el que se van a almacenar las imágenes y la identidad del responsable del mismo. Y ello a efectos de poder ejercer los derechos de acceso, rectificación y cancelación y oposición, lo que se conoce como derechos ARCO.

Lo que está claro es que si la cámara está oculta y nadie sabe que está grabando, es imposible que los afectados puedan ejercer esos derechos, por lo que se produce una vulneración tanto de la intimidad de las personas como de la legislación en materia de protección de datos, que prevé importantes multas en estos casos.

La intimidad es un derecho tan importante que se defiende por encima de otros. Solo existe una excepción, si colisiona con el derecho a la información.

Podemos grabar a terceras personas en la calle sin necesidad de contar con su consentimiento siempre que se trate de personas públicas que se encuentren en un lugar abierto al público o si existe un interés informativo.



Cámaras instaladas en lugares privados que graban espacios públicos

Puede ocurrir que una cámara que está instalada en una propiedad privada cumpliendo los requisitos legales, y con el fin de garantizar la seguridad, esté captando también imágenes de una vía pública y dicha captación sea inevitable. Esto puede ocurrir, por ejemplo, si la cámara de vigilancia oculta en la casa está apuntando a la entrada a un garaje.

Sobre este tema la Instrucción 1/2006 señala en su artículo 4.3 que “las cámaras y videocámaras instaladas en espacios privados no podrán obtener imágenes de espacios públicos salvo que resulte imprescindible para la finalidad de vigilancia que se pretende, o resulte imposible evitarlo por razón de la ubicación de aquéllas. En todo caso deberá evitarse cualquier tratamiento de datos innecesario para la finalidad perseguida”.

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha aclarado conceptos sobre este tema y ha establecido que “para que la excepción recogida en el artículo 4.3 de la Instrucción 1/2006 resulte aplicable no deberá existir una posibilidad de instalación alternativa, sin poder interpretarse que dicho precepto constituye una habilitación para captar imágenes en espacios públicos, puesto que en ningún caso puede admitirse el uso de prácticas de vigilancia más allá del entorno objeto de la instalación y en particular en lo que se refiere a los espacios públicos circundantes, edificios contiguos y vehículos distintos de los que accedan al espacio vigilado”.

Es decir, que una cámara de vigilancia instalada en un espacio privado podría llegar a grabar espacios públicos y esto no supondría una intromisión en la intimidad de las personas, si no existe otra posibilidad de instalación alternativa y la captación de imágenes se limita a lo estrictamente necesario.



¿Ocurre lo mismo con las cámaras espía instaladas en la calle o instaladas en espacios privados pero que también captan lo que ocurre en la vía pública?

No, ni aun empleando la mejor cámara espía podemos decir que se les aplique esta excepción. Puede que estemos usando este tipo de cámaras por un motivo tan legítimo como intentan descubrir quien hace grafitis en la fachada de nuestro negocio o quién es el vándalo que se dedica a reventar las cerraduras de los coches aparcados en la calle, pero esto no justifica el uso de una cámara espía.

grabar en via publica con camara espia

No existe ninguna situación que nos habilite para usar una cámara espía en la calle, puesto que al hacerlo estamos vulnerando la legislación vigente.



¿Qué podemos hacer entonces si necesitamos pruebas?

Es posible que hayas pensado en usar una cámara de este tipo para obtener pruebas de que en tu calle se está cometiendo un delito. Por ejemplo, que un vecino usa el parque cercano para vender droga.

Si instalas esa cámara en el parque o en las cercanías no solo estarás captando imágenes del presunto delincuente, también de todas las personas que pasan por allí y de los menores que utilizan las instalaciones. Y esta claro que esto es algo especialmente grave que no puede permitirse.

En este caso lo mejor que puedes hacer es dejar el asunto en manos de la Policía. Denuncia lo que está pasando y que sean ellos los que desarrollen la investigación.



Grabar imágenes sin permiso o consentimiento ¿Qué sucede?

Al igual que grabar una conversación sin autorización, grabar a una persona con una cámara espía sin permiso puede ser ilegal.

No es solo que se te pueda imponer una pena de prisión de hasta cuatro años de duración por infracción del artículo 197.1 del Código Penal, que tipifica el delito contra la intimidad. Sino que además la Agencia Española de Protección de Datos podría imponerte una multa bastante elevada.

Por eso, antes de usar cualquier dispositivo de grabación o de filmación es importante que te informes bien sobre el uso que le puedes dar y sobre lo que no puedes hacer con él ni con las imágenes o sonidos captados. Recuerda que en ciertos casos una grabación puede llegar a ser legal, pero su difusión pública puede constituir una infracción al derecho a la intimidad de los afectados.



El sentido común es el mejor aliado

A la hora de grabar en la calle y luego compartir esas imágenes nos puede surgir la duda sobre si es o no legal. En estos casos, la mejor solución es aplicar el sentido común.

Piensa en la utilidad real que pueda tener el vídeo y si puede afectar o no a la intimidad de quienes aparecen en la grabación. Sobre todo, presta especial atención a que no aparezcan menores en las imágenes.

Imagina que tú has sido grabado en la misma situación ¿te gustaría verlo publicado por una tercera persona? Si la respuesta es no, no lo hagas tú tampoco.

Ante la duda, siempre es mejor actuar con precaución y no publicar las imágenes. Esta decisión te puede ahorrar muchos problemas legales.

Si lo que has grabado es un delito o una infracción administrativa, no dudes en ponerlo en conocimiento de los agentes de la autoridad.

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