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¿Sospechas que alguien escucha o graba lo que ocurre en tu casa? Barrido electrónico TSCM de viviendas, pisos, casas y habitaciones para detectar micrófonos, cámaras y grabadoras ocultas, activas o apagadas, realizado por un despacho de abogados especializado, con dictamen jurídico incluido. Si aparece un dispositivo, el letrado te asesora en el momento. Sin coste de desplazamiento en Madrid y capitales de provincia de Galicia.
3 Años de Garantía: Calidad certificada en todos los productos
Pago 100% Seguro: PayPal / Visa / Mastercard
Envío Gratis: En pedidos desde 60 €
Devolución 14 Días: Compra sin compromisoTu casa es el único sitio donde no deberías tener que medir lo que dices. Cuando alguien de tu entorno conoce conversaciones que solo han tenido lugar allí, o simplemente notas que algo no encaja —un enchufe nuevo, un cargador que no es tuyo, un objeto que ha cambiado de sitio—, la sospecha de un micrófono o una cámara oculta es difícil de quitarse de la cabeza. Son dispositivos baratos, que se compran por internet y se instalan en minutos por quien haya tenido acceso a la vivienda. El barrido electrónico integral TSCM examina la vivienda o la habitación frente a todos ellos, tanto los que transmiten como los que graban en silencio.
Este servicio incluye la inspección radioeléctrica, térmica, óptica y física de la vivienda, la explicación de los resultados y un dictamen jurídico que valora lo encontrado y te recomienda cómo actuar jurídicamente.
La inspección y el dictamen los realiza un despacho de abogados especializado en contramedidas electrónicas. El encargo se formaliza directamente con el despacho, que presupuesta y factura el servicio, de modo que toda la información sobre tu caso queda amparada por el secreto profesional del abogado desde el primer contacto. ESPIAMOS® te pone en contacto con el despacho; no percibe comisión alguna por ello.
Para solicitar el barrido, contacta con el despacho a través de su web o pídenos sus datos de contacto por teléfono o WhatsApp.
Los dispositivos de escucha actuales no emiten de forma continua: transmiten en ráfagas cuando detectan voz, usan la red Wi-Fi de tu propia casa o graban en una memoria para ser recogidos después. Un detector básico solo capta lo que está transmitiendo en ese instante, y una revisión por tu cuenta tiene un riesgo añadido: si encuentras algo y lo tocas, destruyes la prueba.
El alcance se ajusta a tu situación en la entrevista previa: no es lo mismo un dormitorio que un chalé de tres plantas, ni la sospecha sobre una persona que ha tenido acceso a la casa que la sospecha sobre quien te ha vendido o alquilado el piso. En todos los casos el barrido electrónico incluye:
Si aparece un dispositivo, el hallazgo técnico es solo el principio. Quién lo instaló, si era lícito hacerlo, qué vías de actuación existen (civil y/o penal) y cómo preservar la prueba para que no se cuestione después son cuestiones jurídicas. En el ámbito doméstico, además, la persona que lo ha instalado suele ser alguien cercano —una pareja, un ex, un familiar, un compañero de piso, un casero— y eso condiciona tanto la calificación como la forma de actuar.
El dictamen jurídico responde a esas preguntas a partir de la inspección realizada, y está redactado por el mismo abogado que la ha dirigido. Es el documento con el que acudir a una denuncia, a un procedimiento de familia o a una reclamación frente al arrendador o el vendedor.
Es la diferencia entre contratar a un técnico y contratar a un abogado en ejercicio. Si se localiza un micrófono, una cámara o una grabadora, el abogado te asesora en el momento, en tu propia casa, de lo que se ha encontrado y de las opciones que tienes, y la estrategia se decide allí mismo, contigo.
Si decides denunciar, el propio letrado puede avisar directamente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tu nombre para que se hagan cargo del dispositivo desde ese instante. Así la cadena de custodia se inicia con el abogado presente desde el primer minuto, lo que reduce el riesgo de que la prueba se cuestione después. También evita que tengas que enfrentarte solo a una situación desconocida y, con frecuencia, dolorosa: no eres tú quien tiene que explicar a la policía qué ha aparecido y por qué, sino tu abogado.
Lo que no conviene hacer, con o sin abogado, es retirar el dispositivo, manipularlo, hablar del hallazgo dentro de la estancia o confrontar a quien sospechas. Es la reacción natural y es la que destruye la prueba y alerta a quien lo instaló.
En Madrid y en las capitales de provincia de Galicia, sin coste de desplazamiento. En otras provincias también es posible; el desplazamiento se presupuesta aparte.
Entre dos y tres horas para una habitación o un piso pequeño; una vivienda de varias estancias puede requerir entre tres y seis horas. Incluye una fase de monitorización prolongada del espectro.
El despacho presupuesta tras la consulta inicial, en función del número de estancias y del alcance acordado. Es el despacho quien formaliza el encargo y factura; el presupuesto, la hoja de encargo y la política de privacidad son suyos.
Conviene que estés presente, porque el abogado te explica los resultados sobre la marcha y, si aparece algo, decidís juntos cómo actuar. El despacho acude sin vehículo ni indumentaria identificable, y el barrido puede hacerse en el horario en que la persona de quien sospechas no esté en casa.
Solo cuando es necesario para acceder a un punto sospechoso, y siempre con tu autorización expresa previa. El abogado te informa antes de cualquier manipulación y la documenta. La inspección no deja marcas ni daños.
Sí. Para eso se emplea el detector de uniones no lineales, que localiza componentes electrónicos aunque estén apagados o sin batería, junto con la detección óptica de lentes y la inspección física y endoscópica.
No forma parte del barrido de la vivienda, pero es frecuente que quien instala un micrófono en casa haya instalado también un programa espía en el móvil. El despacho ofrece un servicio específico de detección de software espía en móviles que puede combinarse con el barrido en un mismo encargo.
Sí. Al terminar, el abogado te explica lo observado y, si se ha localizado algo, cómo proceder. El dictamen jurídico lo recibirás por escrito en los días siguientes, en PDF firmado por el letrado.
Instalar un micrófono o una cámara para captar conversaciones o imágenes de otra persona sin su consentimiento en su domicilio se sitúa en el terreno del delito contra la intimidad. Pero la calificación depende de quién lo instaló, dónde, con qué finalidad y qué se ha captado; por eso la valoración del hallazgo es jurídica y corresponde al despacho.
ESPIAMOS® distribuye equipos de barrido electrónico para usuarios y profesionales. Un detector propio puede servirte como primera comprobación, pero tiene los límites descritos arriba. Ante una sospecha concreta, el barrido profesional con dictamen jurídico es la opción adecuada.
No. Para el vehículo existe el barrido electrónico integral para vehículos, que el despacho puede combinar con el de la vivienda en un mismo encargo. Si lo que buscas es un barrido de oficinas o locales de empresa, consulta el servicio para oficinas y empresas.